autoridades de otro tiempo

autoridades de otro tiempo
mirarlas para volver a pensar la posición docentes actual

martes, 6 de diciembre de 2011

Del libro Lecciones de maestros de George Steiner



Del libro Lecciones de maestros de George Steiner. Ed. Siruela. 2004.

Enseñar con seriedad es poner las manos en lo que tiene de más vital un ser humano. Es buscar acceso a la carne viva, a lo más íntimo de la integridad de un niño o de un adulto. Un Maestro invade, irrumpe, puede arrasar con el fin de limpiar y reconstruir. Una enseñanza deficiente, una rutina pedagógica, un estilo de instrucción que, concientemente o no, sea cínico en sus metas meramente utilitarias, son destructivas. Arrancan de raíz la esperanza. La mala enseñanza es, casi literalmente, asesina y, metafóricamente, un pecado. Disminuye al alumno, reduce a la gris inanidad el motivo que se presenta. Instila en la sensiblidad del niño o del adulto el más corrosivo de los ácidos, el aburrimiento, el gas metano del hastío. Millones de personas han matado las matemáticas, la poesía, el pensamiento lógico con una enseñanza muerta y la vengativa mediocridad, acaso subconsciente, de unos pedagogos frustrados. (…) Los buenos profesores, los que prenden fuego  en las almas nacientes de sus alumnos, son tal vez más escasos que los artistas virtuosos o los sabios. (2004: 26)

 La enseñanza y el aprendizaje se ven determinados por una sexualidad del alma humana de otro modo inapresable. Esta sexualidad erotiza la comprensión y la imitatio. Añádase a esto el elemento clave de que, en las artes y en las humanidades, el material que se enseña, la música que se practica y analiza están per se cargados de emociones. Dichas emociones, en una parte considerable, tendrán afinidades inmediatas o indirectas con el ámbito del amor. (2004: 34)


No hay comentarios:

Publicar un comentario